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Herramientas para elegir en medio del ruido en las elecciones presidenciales


Diana Dajer, gerente de democracia de la Fundación Corona.

Mayo 27 de 2026


Según el más reciente informe de IDEA Internacional sobre desinformación en Colombia, el país comenzó el actual ciclo electoral con un récord en su ecosistema digital. Hay más de 49,7 millones de accesos móviles a internet (en un país de 52 millones de habitantes) y 95,6 millones de líneas celulares activas. Esta infraestructura ha aumentado la información y conversación política en línea. En el 2018, la Misión de Observación Electoral (MOE) registró más de 44 millones de publicaciones y mensajes sobre las elecciones. Para el 2026, la MOE registró que, entre el 1 de enero de 2025 y el 15 de febrero de 2026, las precandidaturas presidenciales reportaron una cifra superior a los $5.573 millones en anuncios pautados en Facebook e Instagram, sin contar TikTok, YouTube ni X.  


A pesar de la cantidad de información disponible en línea, una de las principales barreras que enfrenta la ciudadanía para participar en democracia es la falta de información veraz. Según la encuesta Jóvenes en Sociedad 2025, el principal obstáculo reportado por la juventud en Colombia para participar en democracia es la falta de información sobre cómo participar, mientras que sólo el 12% se siente confiado al buscar información en internet.  


Por su parte, en sus últimos monitoreos sobre desinformación electoral, la MOE ha advertido sobre el incremento en las estrategias de desinformación digital en Colombia. Así, por ejemplo, en su informe para la 14º Comisión Nacional de Coordinación y Seguimiento de los Procesos Electorales, la MOE destacó que el 76,1% de la desinformación identificada tiene como principal objetivo distorsionar el debate público; esto es, manipular la percepción del electorado editando o sacando de contexto hechos para presentarlos como verdaderos.  

Las aplicaciones de asesoramiento electoral: una apuesta por fortalecer el voto informado 


En este contexto, marcado por la abundancia de información, la expansión de la desinformación y la dificultad de acceder a contenidos electorales confiables, durante los últimos años han surgido diversas apuestas desde la sociedad civil para fomentar el voto informado a través de lo que la literatura denomina aplicaciones de asesoramiento electoral. Estas herramientas buscan ayudar a las personas a tomar decisiones electorales informadas, entre otras, comparando sus propias opiniones con las posiciones de partidos o candidatos, así como organizando la información política de manera comprensible y útil para el electorado. 


La primera edición documentada de una herramienta de este tipo se realizó en Holanda de manera análoga, con lápiz y papel, en 1989. Hoy en día diversos países cuentan con iniciativas de este tipo. Por ejemplo, para las recientes elecciones presidenciales en Perú, la organización Democracia Digital compartió ocho plataformas web encaminadas a promover el voto informado en dicho país. En Argentina, Me Representa, impulsada por Democracia en Red, Directorio Legislativo y Poder Ciudadano, fue diseñada para ayudar a la ciudadanía a elegir con criterio las candidaturas que representan sus intereses. 


Durante los últimos ocho años, Colombia también ha contado con diversas aplicaciones de asesoramiento electoral para promover el voto informado. Por ejemplo, en las elecciones presidenciales de 2018 surgieron herramientas como Candidater, para contrastar las posiciones de las candidaturas con las de la ciudadanía. En 2022, la oferta se amplió con herramientas como el Populus Presidencial, de Congreso Visible. Ese año también surgió la primera versión del Match Electoral, de Fescol, Cifras & Conceptos y El Espectador, así como Cupibot, de La Silla Vacía. Para las elecciones locales de 2023, el Match Electoral incorporó comparaciones sobre prioridades de inversión pública en cuatro ciudades y una medición, apoyada por Fundación Corona, que mostró que su uso aumentó en 5% la definición del voto entre sus usuarios, lo que sugiere el potencial de estas herramientas para fortalecer decisiones electorales más informadas.

 

Plataformas para decidir en el 2026 


Para las elecciones presidenciales de 2026, el ecosistema de herramientas de asesoramiento electoral en Colombia se ha enriquecido aún más, con iniciativas que, aunque comparten el objetivo del voto informado, responden a enfoques y propósitos distintos.  


Así, por ejemplo, el Match Presidencial 2026, liderado por Fescol, Cifras & Conceptos, El Espectador y Fundación Corona, parte de una encuesta probabilística presencial, que recoge las posiciones de la ciudadanía sobre temas económicos, sociales y políticos de la agenda nacional. Esas mismas preguntas fueron enviadas a las candidaturas presidenciales. Para dos candidaturas frente a las cuales no se obtuvo respuesta, se generó el resultado utilizando herramientas de inteligencia artificial. Con los dos conjuntos de respuestas, la herramienta ubica a cada candidatura y a cada usuario en un mapa de tendencias políticas definido por dos ejes: el papel del Estado en la economía y el enfoque sobre derechos y autoridad. El resultado no es solo un porcentaje de afinidad, sino también una visualización que permite a la ciudadanía ver dónde están las candidaturas en relación con su propia posición y entre sí, evidenciando convergencias, distancias y agrupamientos en el espectro político.  


Por su parte, el Tragasapos Electoral, lanzado recientemente por La Silla Vacía, parte de una pregunta distinta: no quién representa mejor a la persona, sino qué está dispuesta a aceptar o sacrificar con su voto. Así, la herramienta invita a la ciudadanía a tomar posición frente al costo que está dispuesto a aceptar con su elección. Cada desacuerdo es un “sapo”. Al final, el usuario recibe un balance entre coincidencias y concesiones. 


A su vez, Candidateados, una plataforma creada por la Fundación Colombia 2050, con el apoyo de la Unión Europea y la European Partnership for Democracy, organiza la información de las candidaturas presidenciales en diversas categorías, como seguridad, empleo, salud y educación. Los formatos de la herramienta están diseñados especialmente para que la juventud pueda explorar y comparar propuestas de múltiples candidatos en un solo lugar. 


Más que un aumento en el número de plataformas, lo que se observa en 2026 es una mayor sofisticación del ecosistema. Las plataformas actuales permiten traducir propuestas, visualizar posiciones, organizar información y ayudar a ponderar concesiones electorales, con un enfoque también poblacional.  

Ahora bien, estas plataformas dependen de decisiones de diseño que no son neutras, especialmente si se apalancan con herramientas de inteligencia artificial. Además, su alcance está condicionado por brechas de acceso digital y por la dificultad de conectar con sectores que no suelen buscar activamente información política. Sin embargo, es muy valioso que el país continúe invirtiendo en herramientas que ayuden a la ciudadanía a tomar decisiones electorales mejor informadas. 


La democracia necesita criterio, no solo información 


Las experiencias citadas muestran que, frente al exceso de información y a la creciente sofisticación de la desinformación, la democracia necesita algo más que acceso a contenidos; necesita herramientas que ayuden a interpretarlos, compararlos y convertirlos en criterio. Allí radica el valor de estas aplicaciones: ofrecer mejores condiciones para decidir en una elección que marcará el rumbo del país por los próximos cuatro años. 

 

Publicación en La Silla Vacía: https://www.lasillavacia.com/red-de-expertos/red-de-democracia-y-tecnologia/herramientas-para-elegir-en-medio-del-ruido-en-las-elecciones-presidenciales/ 

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