Bogotá ejemplo de la participación ciudadana incidente

"La participación no sirve para nada", "Me hacen ir, opinar, firmar un listado de asistencia, y nunca me dicen qué pasa después". Estas son frases recurrentes que escuchamos a diario quienes nos hemos dedicado a promover la participación ciudadana en los territorios. Y sí, puede que muchas veces estas afirmaciones tengan razón, pero también es importante decir que los tiempos han cambiado, y cada vez más los gobiernos y las organizaciones de sociedad civil, le apuestan a modelos bottom-up, en donde la experiencia y el conocimiento de la ciudadanía es fundamental en la toma de decisiones.
En respuesta a esa problemática, los Ciclos Deliberativos en Bogotá, una innovación que llegó en el año 2024 de la mano de la Alcaldía Mayor de Bogotá, Fundación Corona y Extituto de Política Abierta, como una forma diferente para resolver los problemas de la ciudad.
La premisa es sencilla, se escoge un grupo de ciudadanos por medio de un sorteo cívico, quienes, gracias a un modelo estadístico, representan la gran diversidad de la ciudad (localidades, edades, género, grupos poblacionales diferenciales, estrato socioeconómico, zonas urbanas y rurales).
Estas personas deliberan durante 6 jornadas presenciales de todo el día para generar recomendaciones en colectivo sobre un problema identificado por el gobierno. Después de llegar a unos acuerdos, la asamblea le entrega las recomendaciones a la administración distrital y esta las revisa, las analiza y las incorpora en sus herramientas públicas con las adaptaciones necesarias para su real implementación.
Fotos: Arrebol Agencia
Para el 2025 el reto que le entregamos a 70 ciudadanos, de 2,640 inscritos, fue estratégico. La mala disposición de las basuras en el espacio público y la queja ciudadana de ver las calles sucias era un tema diario. Por eso, el alcalde Galán pidió que los ciudadanos participantes del Ciclo Deliberativo se centrarán en aprender sobre la gestión de residuos de la ciudad, para que, con el conocimiento adquirido, pudieran generar recomendaciones para mejorar esta problemática.
Como resultado de la deliberación, la ciudadanía le entregó a la administración distrital 19 recomendaciones para que esta las revisara, las analizara y estudiara su incorporación en los diferentes instrumentos públicos.
Y, aquí viene la pregunta más importante: ¿la participación de la ciudadanía sirvió? ¡Si!, los Ciclos Deliberativos derribaron el imaginario y demostramos que cuando hay voluntad política, corresponsabilidad por parte de la ciudadanía y trabajo técnico, la participación si puede ser incidente. Después de varios meses de trabajo con las entidades responsables de analizar las propuestas de la ciudadanía, el pasado 23 de mayo volvimos a citar a los 70 asambleístas para contarles qué había pasado con las 19 de recomendaciones que habían construido durante el proceso. La desconfianza de la ciudadanía aún era evidente. No podían creer que estuviéramos reunidos otra vez después de 6 meses de haber finalizado el Ciclo Deliberativo; y, claro, no es costumbre que después de un proceso participativo se convoque a la ciudadanía para contarles qué pasó con sus aportes, si estos tuvieron algún tipo de incidencia, o si sus voces habían logrado llegar a instancias decisorias.

Para el equipo de los Ciclos Deliberativos la construcción de la confianza con la ciudadanía, cumplir con nuestras promesas de valor y la honestidad con los asambleístas, son los pilares fundamentales a cualquier etapa del proceso.
Por eso, estar reunidos después de 6 meses con los asambleístas, fue un momento para reconocer el trabajo realizado por cada uno de ellos, el tiempo invertido, y sobre todo, por haber intentado dejar atrás sus imaginarios sobre la participación, y permitirse creer en el proceso y en el equipo. En esta jornada les contamos con mucho orgullo que logramos que el 80% de esas recomendaciones las acogiera la administración distrital, de las cuales un gran porcentaje ya se encuentra en implementación y otras próximas a iniciar su ejecución.
Sin embargo, lo que más nos sorprendió fue escuchar que después de las 6 semanas que estuvieron con nosotros aprendiendo y deliberando, esas 70 personas volvieron a sus casas, barrios, colegios, universidad y oficinas, a replicar lo aprendido, a implementar acciones para mejorar la recolección y separación de los residuos y a transformar en sus entornos comportamientos que para ellos antes estaban normalizados, pero que ahora sabían que eran comportamientos que no aportaban a una adecuada gestión de residuos. Aquí está la verdadera innovación, la verdadera incidencia.

Con los Ciclos Deliberativos no solo estamos logrando incidir en las decisiones del gobierno de la ciudad, sino que estamos logrando transformar a cada asambleísta y su entorno. Entonces, debemos continuar trabajando contra la desconfianza que la ciudadanía tiene en los procesos participativos, contra los imaginarios y, además, debemos seguir convenciendo a los gobiernos que este es el camino para lograr políticas realmente cercanas a los territorios y a sus necesidades.
El Ciclo Deliberativo 2026 ya está en fase de convocatoria, alcanzando, hasta el momento, 2,127 personas inscritas que quieren hacer aportes sobre un tema histórico para nuestra ciudad: El Metro. Seguramente, tendremos que seguir trabajando para aumentar la confianza de la ciudadanía en los procesos participativos, y tendremos que seguir trabajando en derribar esos imaginarios que muchas personas tienen, pero ahí está precisamente nuestro gran reto y nuestra gran meta. Aun cuando hacer incidente la participación no es fácil, seguiremos convencidos de que el camino es gobernar de la mano con la ciudadanía. Por eso, hoy más que nunca estamos convencidos de que #DeliberarNosUne.
Para conocer más información sobre los Ciclos Deliberativos puedes consultar nuestra página web https://ciclosdeliberativosbogota.com/ Para conocer sobre el proceso del 2025 puedes consultar este informe:

















