Barranquilla: una ciudad de jóvenes con múltiples futuros por construir
Barranquilla:
una ciudad de jóvenes con múltiples futuros por construir

Cierra los ojos por un segundo y piensa en la trayectoria de tu vida hasta este momento.Piensa en dónde estabas cuando terminaste el colegio. En la primera decisión que tomaste sobre lo que vendría después. ¿Estudiaste? ¿Empezaste a trabajar? ¿Hiciste las dos cosas al mismo tiempo? ¿Tuviste que cambiar de rumbo?
Seguramente, si miras con atención, te darás cuenta de que tu trayectoria no ha sido necesariamente lineal.
Eso mismo le ocurre a cada joven hoy. No existe una única juventud ni una única forma de transitar hacia la vida adulta. Hay jóvenes con vocaciones, intereses, sueños y capacidades diversas, pero también con condiciones de partida muy diferentes. El territorio en el que viven, los ingresos de sus hogares, las oportunidades educativas a las que acceden, las redes de apoyo, la posibilidad de conectarse con un empleo o incluso su bienestar emocional pueden cambiar completamente el rumbo de una trayectoria.
De eso habla, precisamente, el informe Panorama de la Juventud en Barranquilla 2026.
Desde 2023 GOYN Barranquilla ha venido entregando este insumo a la ciudad con un propósito claro: generar evidencia que nos permita comprender mejor a las juventudes y tomar decisiones más informadas sobre las condiciones que favorecen o limitan sus oportunidades. Con esto, buscamos poner los datos en conversación con quienes toman decisiones, con quienes trabajan todos los días en los territorios y, especialmente, con las y los jóvenes.

Este año, junto a NuestraBarranquilla y aliados como Fundesarrollo, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad del Norte, quisimos poner el foco en una pregunta que atraviesa a la mayoría de esas trayectorias: ¿Qué condiciones son necesarias para que las juventudes puedan construir verdaderamente autonomía económica desde una perspectiva de bienestar?
Para responderla, el informe nos invita a mirar más allá de la generación de ingresos, y a entender la autonomía económica como un proceso multidimensional, atravesado por distintas condiciones que pueden ampliar o limitar las posibilidades de las juventudes. Estas son algunas de las claves que encontramos:
1
Educación y empleo son esenciales para construir trayectorias de bienestar
Barranquilla tiene cerca de 500.000 jóvenes. Son casi una de cada cuatro personas en la ciudad. Sin embargo, 175.231, el 35,6 %, son Jóvenes con Potencial: jóvenes entre los 14 y los 28 años que no estudian, no trabajan o se encuentran en la informalidad.

Aunque la ciudad ha mejorado en el acceso a la educación posmedia (el 56,7 % de quienes culminan su etapa escolar transita hacia la educación superior), hoy el desempleo juvenil alcanza el 18,8 %, casi el doble del 9,8 % registrado para el resto de la ciudad Además, cinco de cada diez jóvenes que buscan empleo ya culminaron algún nivel de educación posmedia.

Esto nos obliga a preguntarnos qué hacer para que más jóvenes sigan llegando a la educación superior y que al mismo tiempo puedan conectar mejor con las oportunidades que existen en el mercado laboral.
2
Emprendimiento: una historia de retos y oportunidades
Durante mucho tiempo hemos hablado del emprendimiento como una alternativa para generar ingresos y construir independencia económica. Y lo es. Pero los datos nos muestran que necesitamos tener una conversación mucho más precisa sobre qué tipo de emprendimiento estamos promoviendo y en qué condiciones.
En Barranquilla, tres de cada diez jóvenes ocupados trabajan por cuenta propia y el 84 % de este autoempleo es informal. Además, el 45 % de los emprendimientos juveniles nace por necesidad y, entre quienes tienen un negocio activo, el 53 % obtiene ingresos inferiores a un salario mínimo.

Esto quiere decir que, aunque el 30 % de quienes emprenden lo hacen porque encontraron una oportunidad de negocio, la mayoría, el 45%, lo hacen porque no encontraron otra alternativa para generar ingresos.
Esta mirada también nos ayuda a entender que empleo y emprendimiento más que agendas separadas, son caminos distintos dentro de trayectorias que muchas veces se cruzan, se interrumpen y vuelven a comenzar.
3
Bienestar: otra dimensión de la autonomía económica
Hay una dimensión de las trayectorias juveniles que durante mucho tiempo estuvo en un segundo plano y que hoy resulta imposible ignorar: el bienestar.
Una persona joven puede tener una oferta educativa, una oportunidad laboral o una posibilidad de emprender y, aun así, no contar con las condiciones para sostenerla.
El bienestar emocional, las redes de apoyo, las experiencias de violencia, las dificultades de sueño y otras condiciones pueden afectar la capacidad de estudiar, trabajar, tomar decisiones y proyectarse hacia el futuro.
Los datos revelan que, en 2025, el 57 % de los intentos de suicidio registrados en Barranquilla correspondió a jóvenes entre 15 y 29 años. Y el estudio de salud mental de la Alianza 4U encontró que el 35,4 % de los estudiantes participantes reportó síntomas moderados o severos de depresión, el 26,5 % de ansiedad y el 58,4 % dificultades significativas de sueño.
Esta realidad indica que no podemos construir autonomía económica si ignoramos las condiciones que permiten sostenerla.
4
Lo que hemos aprendido como ciudad
Después de cuatro informes anuales de juventud, hemos visto cómo diferentes actores de Barranquilla —el sector público, las empresas, las organizaciones sociales, la academia y las propias juventudes— han venido desarrollando iniciativas, generando conocimiento y probando nuevas formas de responder a estos desafíos.
El ecosistema ha cambiado y la conversación también. Hoy tenemos jóvenes participando de manera más activa en las discusiones que los afectan. Tenemos organizaciones que comparten aprendizajes, empresas que empiezan a revisar sus formas de relacionarse con el talento joven, instituciones académicas que generan evidencia y actores que entienden cada vez más la importancia de trabajar desde una perspectiva sistémica.
El reto ahora es conectar mejor lo que ya existe, seguir fortaleciendo y consolidando capacidades de diversos actores para trabajar juntos y de manera más efectiva, identificar dónde están las brechas persistentes y construir respuestas que tengan en cuenta la trayectoria completa de las personas jóvenes, y sus expectativas frente a estas.
Y hay una oportunidad particularmente importante para hacerlo. La coyuntura electoral que se aproxima abre una ventana para que estos aprendizajes entren en la conversación sobre el futuro de Barranquilla. Para que las decisiones que se tomen sobre educación, empleo, desarrollo económico, bienestar y participación incorporen una comprensión más completa de cómo viven y avanzan las juventudes.
Desde GOYN Barranquilla queremos que este informe sea parte de esa conversación. Por eso seguiremos convocando a los distintos actores de la ciudad a leer los datos, discutirlos, contrastarlos con su experiencia y convertirlos en propuestas que puedan incidir en las decisiones públicas.
Porque si algo nos enseñan las trayectorias de vida es que nadie llega a un lugar determinado por un solo camino; las juventudes tampoco.
Barranquilla tiene múltiples futuros por construir, y las juventudes son protagonistas de ellos.
Conoce más en el Informe Panorama de la Juventud 2026.